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Pastilla 9: Caso del secuestro al periodista Gustavo Gorriti (1992)

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La madrugada del 6 de abril de 1992, aproximadamente a las tres de la madrugada, cuenta el periodista de investigación, se presentó en su domicilio  personal del Ejército. Lo detuvo y trasladó, sin explicación alguna, a las instalaciones del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE).

Antes de abrirles la puerta, Gorriti llamó a un cercano para avisarle lo que estaba sucediendo y que corriera la noticia.

“Levanté la vista del teléfono y vi a varios individuos armados con fusiles automáticos, uno o dos, en posición de disparo. La misma persona que había hablado del otro lado de la puerta me saludó desde el otro lado de una metralleta HK con silenciador. “Queremos que nos acompañe para hablar con usted”, dijo. “Tome asiento y hablamos”, le contesté. Me dijo que iba por las buenas o por las malas. En eso, se abrió la puerta del garaje y 10 o 12 sujetos de civil, armados con la HK y pistolas, irrumpieron. Tenían el típico porte de oficiales del Ejército; y ahí me di cuenta de que eso de policías era una impostura. Se trataba de operativos del Servicio de Inteligencia Nacional y del Ejército, que suelen hacer juntos sus trabajos clandestinos”. (Publicado por el periodista en Caretas)

Era un hecho de que iba a ser detenido. Se despidió de su esposa, quien estaba en ese momento con él, y de sus hijas menores que se encontraban durmiendo.

“Sólo me querían a mí y a mi computadora”.

Gorriti permaneció en la celda del sótano de las instalaciones del SIE. Durante ese día llegaron para interrogarlo y pedirle la clave de su disco duro una vez. Él se negó. “Cuando me negué a entregarla, mencionaron otros métodos menos gratos, y se fueron”.
A las 0.30 horas del día siguiente llegó un oficial con tres guardaespaldas, le dijo que lo siguiera, y al periodista no le quedó de otra. Fue subido a una camioneta, la que luego lo llevaría al local de Seguridad del Estado.

“Sin una palabra, los militares me transfirieron a la policía. Mi detención había sido reconocida, estaba a salvo. Nunca creí que iba a sentir alivio de ser detenido por la policía, y cuando en un calabozo me encontré con 18 periodistas de la radio detenidos esa noche supe que el peligro había pasado”. (Fuente: Caretas)

Al empezar la tarde Nabor García embajador de España había logrado que el ministro de Defensa, Víctor Malca, reconociera mi detención, y que se dispusiera mi traslado a la policía, donde a las pocas horas se me dejó en libertad.

El periodista explica en su nota la posible motivación de la detención:

“…sabía que el asesor principal de Fujimori, Vladimiro Montesinos, una persona cuyos paralelos más cercanos son Noriega, de Panamá, y López Rega, de Argentina, buscaba la ocasión de desquitarse de una serie que publiqué sobre él en la revista Caretas desde 1983 que le hicieron huir del país, escapando de las autoridades judiciales. Ahora, en las primeras horas de una dictadura, el desquite debe haberle parecido posible.” (Publicado en Caretas)

Fuentes:

http://betamorsa.blogspot.com/2007/09/el-secuestro-gustavo-gorriti-caretas.html

http://elcomercio.pe/edicionimpresa/html/2008-01-05/gustavo-gorriti-asegura-que-fujimori-sabia-su-secuestro.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Gustavo_Gorriti

http://www.saladeprensa.org/Gorriti.pdf

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Acerca de Dr. Justo

Soy el Dr. Justo les invito estas pastillas para rememorar hechos sucedidos durante el régimen fujimorista. Está PROHIBIDO OLVIDAR!

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