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Leonor La Rosa

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Caso Leonor La Rosa (ex agente del SIE)

“ El 8 de febrero de 1997, Leonor la Rosa Bustamante fue secuestrada por miembros del Servicio de Inteligencia de Ejército peruano (SIE) y posteriormente torturada por dichos agentes en los sótanos del Cuartel del Ejército. Fue golpeada, le aplicaron corriente eléctrica y le quemaron las manos, piernas y brazos. Como consecuencia de las torturas, la ex agente del SIE sufrió una hemorragia nasal y vaginal, además de lesionarse la médula espinal, por lo que está obligada a utilizar una silla de ruedas para desplazarse”.

Este lamentable suceso conllevó a que la víctima del caso (Leonor La Rosa), fuera internada en el Hospital Militar. A pesar de esto, se le atribuyó además la prohibición de cualquier tipo de comunicación y a su vez  un intento de secuestro. Con todo esto, la “Comisión Interamericana de Derechos Humanos” pidió al Estado que la víctima fuera trasladada a un Hospital civil, para así evitar consecuencias que pudieran ser “irreparables”.

A pesar de todo, se comenzó a realizar la investigación del caso recién  al momento de realizarse de manera pública una entrevista a Leonor.

Cabe destacar, que fue revocada la sentencia hecha a dos de los agentes que fueron autores de dicho caso, que incluso fueron del todo absueltos.

Del mismo modo, 4 años después (setiembre del 2002), se declaró por parte del “Consejo de Guerra de Justicia Militar” nula la sentencia que condenó al teniente “coronel EP(R) y al mayor Percy Salcedo Sandoval” por el terrible caso de Leonor La Rosa que fue realizado en los sótanos del más conocido “Pentagonito”.

prensa@aprodeh.org.pe

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Video “Nada personal. Implementación de la Anticoncepción Quirúrgica en el Perú”

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Pastilla 11: Ejecuciones en el SIE – Caso Justiniano Najarro

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Era una tarde como cualquier otra. Justiniano tenía 50 años y se encontraba en el mercado con su sobrino Melitón de 14. Justiniano, ayacuchano jubilado, tenía su negocio de pan en San Juan de Miraflores y se disponían a regresar a su domicilio en un vehículo particular cuando un  Volkswagen celeste con letrero de taxi lo interceptó. Salió un hombre y a los dos los obligó, utilizando un arma de fuego, a que entraran al auto. El recorrido fue traumante y lleno de insultos. Cuando llegaron al lugar, tío y sobrino fueron separados. Justiniano fue asesinado y Melitón vivió para contarlo.

Relató que se encontró en un cuarto frío, esposado y boca abajo mientras le preguntaban si a la casa de su tío iban terroristas, a lo que él respondía negativamente. Pasaron los minutos y él escuchaba los gritos de dolor y sufrimiento de su tío. Finalmente, lo metieron a un carro junto con un desconocido que yacía en el asiento y luego de 45 minutos de recorrido, Melitón fue liberado. Se encontraba muy asustado y no reparó en que ese sería el último día que vería a su tío Justiniano.

“Si avisas que la DINCOTE te ha llevado, te agarro por ahí y quemo tu casa. A tu familia le tienes que decir que has estado jugando con unos amigos” fueron las últimas palabras de sus secuestradores.

¿Por qué lo mataron? Justiniano fue profesor de psicología y filosofía y ex decano de la facultad de Educación en la universidad San Cristóbal de Huamanga. En el año de 1985 fue privado de su libertad, sin prueba alguna, durante 3 meses por presuntos vínculos terroristas. Su caso fue resuelto y desde aquel entonces no tuvo ningún problema con la ley: fue hallado inocente.

Sus días de terror se retomaron en Lima, cuando en San Juan de Miraflores se halló el cadáver de un sub oficial EP y agente del SIN en la misma urbanización donde Justiniano vivía. Lo que lo ubicaba como posible culpable era que al costado del cadáver había un cartel que decía  “Muerte a los genocidas, PCP-SL” y junto a éste, una bolsa de pan.

Sin embargo, luego de las investigaciones, interrogaciones y fotos respectivas, el teniente Terrones le manifestó que todas las dudas habían sido despejadas y que no había nada contra él. El pan junto al cadáver no era de su panadería. Nuevamente, el 16 de junio de 1993,  fue hallado inocente.

Pese a no encontrarle culpa, Justiniano Najarro fue otra víctima del SIN que fue conducido a los sótanos de SIE (Servicio de Inteligencia del Ejército) donde fue torturado, ejecutado y posteriormente incinerado en un horno de mencionado lugar.

http://www.aprodeh.org.pe/casos2007/lima/casonajarro.html

http://derechoshumanos.pe/2009/07/08/celeridad-para-el-caso-justiniano-najarro/

http://idehpucp.pucp.edu.pe/boletin/index.php?view=interna&cat=35&id=110

http://www.minjus.gob.pe/extradiciones/CasoFujimori/cuadernillos02.asp

 

Pastilla 10: Sobre-bomba Caso de Melissa Alfaro

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«Los asesinatos selectivos y las violaciones a los derechos humanos por parte de grupos paramilitares contra campesinos y autoridades ediles que luchan por una sociedad mejor, que denuncian a los verdugos del pueblo y asisten a los desposeídos, son ya una práctica institucionalizada en la guerra sucia que han venido implementando los gobiernos de turno»  (Melissa Alfaro , 1991)

Frases como éstas se convirtieron en un estorbo a ser eliminado por el régimen fujimorista. Melissa Alfaro era una estudiante de periodismo de la Escuela Jaime Bausate y Meza y trabajaba como practicante en el semanario Cambio, cuya línea editorial era opositora al gobierno de ese entonces. Pucalpina, tenía tan solo 23 años y un gran potencial profesional que prometía.

2 y 30 pm, 10 de octubre de 1991, un fatídico jueves; ella se dispuso a revisar y clasificar la correspondencia del semanario cuando abrió un sobre que contenía 200 gramos de ambo-gelatina, un explosivo que detonó en cuestión de segundos. Consecuencia: su muerte instantánea.

Por las investigaciones hechas hasta el momento la autoría de este fatal suceso recaería en el oficial Víctor Penas Sandoval, y de una serie de oficiales que usaban la estrategia de los sobres bomba contra los que consideraba enemigos del gobierno Fujimorista.

En el informe final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, se revela que, según información de documentos secretos desclasificados por el Archivo Nacional de Seguridad de EE.UU, el ex presidente Alberto Fujimori y su ex asesor Vladimiro Montesinos, conocían y autorizaban los asesinatos de periodistas mediante el envío de cartas cargadas con explosivos. En dicha documentación se revela también que el personal encargado de preparar y remitir las misivas y sobres, recibió entrenamiento por comandos especiales en el extranjero.

El caso continúa impune, sin embargo, las investigaciones se siguen llevando a cabo en la Fiscalía especial en delitos contra los derechos humanos.

“No había enfermedad, ni accidente de por medio. Aquella vez, la maldad, la cobardía y la bajeza, tomaron forma humana y pretendieron arrebatarle los anhelos y los sueños a Melissa. No lo lograron, su memoria sigue latiendo…” (Portella, Cecilia 2010)

http://melissaalfaromendez.wordpress.com/

http://www.aprodeh.org.pe/casos2007/lima/casoalfaro.html

http://www.generaccion.com/magazine/1092/melissa-alfaro

mndezhttp://larepublica.pe/blogs/acontraluz/2009/10/22/melissa-alfaro-puedes-ser-tu/

Pastilla 9: Caso del secuestro al periodista Gustavo Gorriti (1992)

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La madrugada del 6 de abril de 1992, aproximadamente a las tres de la madrugada, cuenta el periodista de investigación, se presentó en su domicilio  personal del Ejército. Lo detuvo y trasladó, sin explicación alguna, a las instalaciones del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE).

Antes de abrirles la puerta, Gorriti llamó a un cercano para avisarle lo que estaba sucediendo y que corriera la noticia.

“Levanté la vista del teléfono y vi a varios individuos armados con fusiles automáticos, uno o dos, en posición de disparo. La misma persona que había hablado del otro lado de la puerta me saludó desde el otro lado de una metralleta HK con silenciador. “Queremos que nos acompañe para hablar con usted”, dijo. “Tome asiento y hablamos”, le contesté. Me dijo que iba por las buenas o por las malas. En eso, se abrió la puerta del garaje y 10 o 12 sujetos de civil, armados con la HK y pistolas, irrumpieron. Tenían el típico porte de oficiales del Ejército; y ahí me di cuenta de que eso de policías era una impostura. Se trataba de operativos del Servicio de Inteligencia Nacional y del Ejército, que suelen hacer juntos sus trabajos clandestinos”. (Publicado por el periodista en Caretas)

Era un hecho de que iba a ser detenido. Se despidió de su esposa, quien estaba en ese momento con él, y de sus hijas menores que se encontraban durmiendo.

“Sólo me querían a mí y a mi computadora”.

Gorriti permaneció en la celda del sótano de las instalaciones del SIE. Durante ese día llegaron para interrogarlo y pedirle la clave de su disco duro una vez. Él se negó. “Cuando me negué a entregarla, mencionaron otros métodos menos gratos, y se fueron”.
A las 0.30 horas del día siguiente llegó un oficial con tres guardaespaldas, le dijo que lo siguiera, y al periodista no le quedó de otra. Fue subido a una camioneta, la que luego lo llevaría al local de Seguridad del Estado.

“Sin una palabra, los militares me transfirieron a la policía. Mi detención había sido reconocida, estaba a salvo. Nunca creí que iba a sentir alivio de ser detenido por la policía, y cuando en un calabozo me encontré con 18 periodistas de la radio detenidos esa noche supe que el peligro había pasado”. (Fuente: Caretas)

Al empezar la tarde Nabor García embajador de España había logrado que el ministro de Defensa, Víctor Malca, reconociera mi detención, y que se dispusiera mi traslado a la policía, donde a las pocas horas se me dejó en libertad.

El periodista explica en su nota la posible motivación de la detención:

“…sabía que el asesor principal de Fujimori, Vladimiro Montesinos, una persona cuyos paralelos más cercanos son Noriega, de Panamá, y López Rega, de Argentina, buscaba la ocasión de desquitarse de una serie que publiqué sobre él en la revista Caretas desde 1983 que le hicieron huir del país, escapando de las autoridades judiciales. Ahora, en las primeras horas de una dictadura, el desquite debe haberle parecido posible.” (Publicado en Caretas)

Fuentes:

http://betamorsa.blogspot.com/2007/09/el-secuestro-gustavo-gorriti-caretas.html

http://elcomercio.pe/edicionimpresa/html/2008-01-05/gustavo-gorriti-asegura-que-fujimori-sabia-su-secuestro.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Gustavo_Gorriti

http://www.saladeprensa.org/Gorriti.pdf

Pastilla 8: María Mamérita Mestanza, campesina que murió a causa de una esterilización (1998)

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Era una campesina indígena de 33 años, de escasa instrucción, vivía con su esposo y sus 7 hijos en el distrito La Encañada, provincia y departamento de Cajamarca. Según declaraciones de su esposo, desde  1996 el personal del centro de salud la presionaba constantemente para que se esterilizara. El motivo, según el centro de salud, la existencia de una ley que ordenaba el encarcelamiento y el pago de una multa a quien tuviera más de 5 hijos.

Luego de constantes visitas domiciliarias intimidantes de parte de la gente del centro de salud, Mamérita Mestanza accedió a la ligadura de trompas. Sin preparación ni consejería adecuada se llevó a cabo la operación el 27 de marzo de 1998.

Salió de la operación y ese mismo día se le dio de alta. Su conviviente, Jacinto Salazar Juárez, comenta que no podía pararse, se quejaba de dolor de cabeza y espalda y tenía vómitos que no paraban. Ese día no volvieron a su comunidad.

Al día siguiente, Mamérita acude con su esposo al Hospital de Cajamarca a pedir que la internen por el delicado estado en el que estaba. No consiguió que la internaran pero un médico tras examinarla le explicó que los dolores y malestares se debían a la anestesia, que desaparecerían en 10 o 15 días. Según este, no se requería hospitalizarla, y le indicó que volviera a su lugar de residencia.

El estado de salud de Mamérita empeoraba y no encontraba quién la ayudara, ni el médico de la Posta de Salud de La Encañada, el cual la obligó a someterse a tal operación.

Tenía fiebres, y se le paralizaron, primero los brazos, luego las piernas y finalmente, ya no reconocía.

María Mamérita Mestanza fallece luego de 8 días, el 4 de abril de 1998, a consecuencia de una infección posoperatoria, por falta de atención médica, pese haberla solicitado en varias ocasiones. Dejó huérfanos a 7 niños, teniendo el menor de 4 meses de edad.

Más sobre el caso:

http://blog.pucp.edu.pe/item/115856/peru-caso-comunera-mamerita-mestanza-victima-de-la-esterilizacion-forzada

Fuentes sobre esterilizaciones:

http://www.mamfundacional.org/ef/Esterilizaciones-forzadas-MEM1709.pdf

Testimonios:

http://www.mamfundacional.org/ef/Testimonios-Mujeres-de-Anta-AQV.pdf

Fuentes:

http://www.cidh.oas.org/women/Peru12.191.htm

http://www.cladem.org/index.php?option=com_content&view=article&id=401:caso-mamerita-mestanza-peru-esterilizacion-forzada&catid=46&Itemid=132

Pastilla 7: Periodista desaparecido

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Huacho, miércoles 24 de junio de 1992. Dos de la madrugada.  Arribo intempestivo de seis personas con ropa de comando a la casa del periodista Pedro Yauri Bustamante. Interrumpieron su sueño y fue atado, vendado y conducido hasta una camioneta marca Nissan que descansaba al frente del lugar. Fue desaparecido y ejecutado, hasta el día de hoy no se haya su cuerpo.

¿Cómo lograron entrar estas personas? Al costado de la casa de Pedro se situaba un club social “Casino Huacho” donde llegaron y se identificaron como miembros de la DINCOTE (División contra el Terrorismo de la Policía Técnica de la Policía Nacional del Perú) y ordenaron con armas de fuego que se les deje entrar y revisar sus instalaciones. Es así como pasaron al techo de la casa colindante: casa de Pedro Yauri Bustamante.

¿Quién era Pedro Yauri? Se desenvolvía como periodista en Radio Universal de Huacho, tenía a su cargo el programa “Punto Final”. Egresado de la facultad de sociología en la universidad de dicha provincia, tenía 33 años de edad, esposa y tres hijas. Fue premiado en su localidad como “mejor periodista”, su programa tenía gran sintonía y era caracterizado por exponer denuncias sobre actos de corrupción cometidos por algunas autoridades del gobierno del ex presidente Alberto Fujimori, así como de abusos cometidos por las fuerzas del orden en el contexto de la lucha contra la subversión.

Era un gran líder de opinión y esto no gustaba al régimen fujimorista. Logró ejercer suficiente presión para que liberaran a la familia Ventocilla, que había sido detenida y torturada por presunta vinculación terrorista. Pedro abogaba por la inocencia y libertad de los Ventocilla. Pedro Yauri era una piedra en el zapato que debía ser eliminada.

“Yauri fue obligado a cavar su propia tumba, luego sometido a crueles torturas e innumerables maltratos físicos, a tal punto que él mismo pidió le den muerte de  una  vez  para evitar el sufrimiento”  fue la declaración del procesado Julio Chuqui Aguirre, integrante del Grupo Colina.

La Comisión de la Verdad y Reconciliación ha concluido que el ciudadano Pedro Herminio Yauri Bustamante, fue víctima de desaparición forzada y probable ejecución extrajudicial el 24 de junio de 1992, por parte de  miembros  del  grupo  “Colina”, organización dependiente del Servicio de Inteligencia del Ejército.

http://www.cverdad.org.pe/ifinal/pdf/TOMO%20VII/Casos%20Ilustrativos-UIE/2.59.%20PEDRO%20YAURI.pdf

http://www.aprodeh.org.pe/casos2007/lima/casoyauri.html